jueves, 9 de abril de 2009

Segundo ciclo de industrialización

Hubo un segundo círculo de países que formó parte de la difusión industrial y marcaron el final de dicha difusión entre ellos cabe destacar los países escandinavos, España e Italia, y por otro lado Japón y Rusia.

Los países escandinavos, con una gran cantidad de materias primas demandadas en el mercado mundial durante el primer circulo de expansión de la industrialización en su poder, con un gran tamaño del mercado doméstico, y con la inversión de capital extranjero en el ámbito nacional, sumado a la proximidad con otras grandes potencias como Gran Bretaña, Alemania, Francia etc. supusieron el empujón necesario para que estos países se adaptaran a la industrialización y formaran parte de un nuevo círculo de países avanzados. Cabe destacar que se sucedieron cambios por tal de adaptarse mejor a un mundo industrializado, de la artesanía se pasó a la exportación de productos como lácteos, barras de hierro, conservas de pescado etc. Además se adoptaron innovaciones de la segunda revolución tecnológica, como la electricidad o la fabricación de máquinas como sierras o componentes de automoción.

Un segundo círculo de países que formaron este segundo ciclo de industrialización fueron los de la periferia sur de Europa, España, Portugal e Italia. Con una gran dotación de electricidad y carbón, y de materias primas requeridas por el comercio mundial, más la suma del capital extranjero en por ejemplo la red ferroviaria o la exportación de la minería, supusieron la consolidación de estos países en el grupo de los industrializados. A pesar de todo ya entrado el siglo XX estos países se vieron afectados por una crisis económica, debido seguramente a una industrialización insuficiente y a una economía dual, que llevarían a un gran proceso de migraciones y revueltas sociales.

Por último nos encontramos con Rusia y Japón. Rusia era un país con alta servidumbre, miseria y un mercado poco profundo, pero es a partir de la derrota del imperio ruso frente a las potencias occidentales, que contaban con mejores armas ya que eran más avanzados tecnológicamente, cuando dicho país rectifica y empieza una modernización, con un gran impulso estatal en agricultura, transporte y industria. Hubo una abolición de la servidumbre, una diferenciación interna del campesinado, o en transportes algunas medidas como garantir un 5% de las acciones de la red ferroviaria para compañias privadas. Por último se invirtió mucho en la industria algodonera en la región de Moscu, y en la industria de la siderurgia en Ucrania. Ya para terminar junto a Rusia, Japón fue otro país del segundo círculo de industrialización. Este país fue remolcado y consiguió grandes objetivos gracias a los Zaibatsu, grupos de familias poderosas que tiraron del país, ya que formaron grandes empresas y bancos. Algunas de estas son los Mitsubishi, los Mitsui, Sumitomo o Yasuda. Eran empresas de integración vertical y cadena piramidal con un mando familiar.

Personalmente me gustaría realzar la importancia que tuvieron dichas familias o Zaibatsu en Japón ya que hoy en día tras más de un siglo de altos y bajos en la economía, de crisis mundiales como el crack del 29 o las crisis petrolíferas de gran impacto mundial, siguen suponiendo un gran respaldo para la economía japonesa y hoy en día ya no solo para esa nación en concreto sino que ya forman parte de estructuras económicas de alrededor del mundo, con sedes y fábricas por muchos países, que dan una gran cantidad de empleo a mucha gente y una gran cantidad de ingresos a otras empresas o franquicias que han crecido alrededor de estas grandes empresas. Mitsubishi por ejemplo hoy en día es una multinacional que funciona en el ámbito de aires acondicionados, tiene bancos comerciales, se dedica al sector de la pesca, o en ámbitos donde no destaca tanto a pesar de ser igualmente una gran empresa, el sector de la automoción.
Es decir estas empresas que antes eran la columna vertebral de la economía japonesa hoy en día lo son también de la economía mundial, paradojicamente en un mundo donde la familia no es considerada como un factor productivo sino que únicamente como un factor de consumo. Todo esto también me lleva a comprender la fragilidad del sistema económico de hoy en día, con multinacionales muy poderosas con derecho hacer lo que quieran practicamente, ya que poseen cifras incalculables de dinero, y cuando los movimientos de dinero o las inversiones salen mal, o al más mínimo bajón del sistema económico, se encadenan un seguido de reacciones que pueden conllevar una crisis tan importante como la que estamos viviendo. Depender de estas todopoderosas empresas sin límites y con derecho a todo esta visto que no es lo más adecuado ya que cuando llegan malos momentos socio económicos, su interés no es salvar los puestos del personal sino conseguir beneficios suficientes para los dividendos de los socios y accionistas de la empresa. ¿Quien iba a decir que alguna de estas empresas familiares se podría convertir en el eje de una sociedad globalizada?

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